Guarda suave
Más cómoda para bruxismo leve. Ideal para pacientes que buscan adaptación sencilla y mayor confort al dormir.
- Confort alta
- Uso: bruxismo leve
- Durabilidad: media
Protección • Bruxismo • Descanso
Si aprietas o rechinas los dientes al dormir, una guarda nocturna puede proteger tu esmalte, aliviar tensión muscular y ayudar a cuidar tu sonrisa mientras descansas.
Aprende por qué ocurre, cómo reconocerlo y cómo una guarda nocturna ayuda a proteger tus dientes.
Rechinamiento o apretamiento mientras duermes, con desgaste visible.
Tensión, “clicks”, dolor al masticar o al despertar.
Cuida resinas, incrustaciones, coronas o carillas ante fuerza excesiva.
Dolores en sienes o cabeza asociados a tensión mandibular.
Sensibilidad al frío/calor por desgaste y fricción constante.
Apretar dientes durante el día o en situaciones de estrés.
Elegimos la mejor opción según tu mordida, el nivel de bruxismo y tus objetivos (protección, confort y durabilidad).
Más cómoda para bruxismo leve. Ideal para pacientes que buscan adaptación sencilla y mayor confort al dormir.
Recomendada para bruxismo moderado a severo. Ofrece mayor resistencia, control de fuerzas y estabilidad mandibular.
Combina una capa interna suave con una externa rígida, logrando un balance ideal entre comodidad y protección.
Agenda tu valoración. Revisamos desgaste, mordida y ATM para indicarte la guarda ideal.
Lávalo con agua fría y jabón neutro después de cada uso. Evita agua caliente (puede deformarlo).
Trae tu guarda a consulta para ajustes y revisión de desgaste. Si se afloja o molesta, se corrige.